El vidrio templado es el material más utilizado en los cerramientos de cristal, y no por casualidad: combina resistencia, seguridad y transparencia en un mismo elemento. Te explicamos qué es, dónde se usa dentro de un cerramiento y qué debes tener en cuenta para elegir bien.
Qué es el vidrio templado y por qué se usa en cerramientos
El vidrio templado es un vidrio de seguridad que se calienta a más de 600 °C y se enfría rápidamente con aire. Ese proceso genera tensiones internas que lo hacen unas cuatro veces más resistente que un vidrio convencional del mismo grosor.
Para un cerramiento, eso se traduce en tres ventajas:
- Resiste mejor los golpes, la presión del viento y los cambios de temperatura que un cristal normal.
- Si se rompe, lo hace en pequeños fragmentos sin bordes cortantes, lo que reduce el riesgo de heridas. Te explicamos por qué ocurre y qué hacer en ese caso en ¿el vidrio templado se rompe?.
- No se oxida ni pierde transparencia con la humedad o el salitre, algo importante en viviendas cerca del mar.
Hay un detalle práctico que conviene saber: una vez templado, el vidrio no se puede cortar ni perforar. Por eso cada panel se fabrica con sus medidas y taladros definitivos, y un cerramiento de calidad siempre se hace a medida.
El vidrio templado de seguridad se fabrica conforme a la norma UNE-EN 12150, y suele llevar un pequeño sello grabado en una esquina que lo identifica.
Dónde se usa el vidrio templado en un cerramiento
No todas las partes de un cerramiento trabajan igual, y por eso el vidrio no se elige de la misma forma en cada una. Estas son sus aplicaciones principales y el papel que cumple en cada caso.
Cortinas de cristal
Es su aplicación más habitual. Las cortinas de cristal no tienen perfiles verticales entre hojas, así que el propio vidrio tiene que soportar el peso, el viento y el uso diario sin apoyo lateral. Solo un vidrio templado, normalmente de 10 mm en vivienda, ofrece esa resistencia sin renunciar a la visión despejada.
Techos de cristal
En los techos móviles y los techos fijos, el vidrio protege de la lluvia y deja pasar la luz. Pero aquí el cristal está sobre las personas, así que lo prioritario es que no caiga si se rompe. Por eso en las cubiertas se utiliza vidrio laminado, formado por varias láminas unidas por una película que retiene los fragmentos, y el templado solo se emplea combinado con él. Te contamos más en el uso del vidrio laminado en cerramientos.
Cerramientos laterales y paneles fijos
Los paños fijos que completan un cerramiento, como los laterales de un porche o los tramos que no necesitan abrirse, también se fabrican en vidrio templado para mantener la misma resistencia y seguridad en todo el conjunto.
Qué aporta según el espacio
El vidrio templado es el mismo en todos los casos, pero lo que más se valora de él cambia según dónde se instale el cerramiento y el uso que vaya a tener.
- Terrazas en primera línea de costa. El vidrio no se ve afectado por el salitre. Lo que requiere más atención son los perfiles y las guías.
- Áticos y plantas altas. La exposición al viento es mayor, y el grosor del vidrio debe ajustarse a esa carga. Lo explicamos en cuánto viento resisten las cortinas de cristal.
- Viviendas con niños o mascotas. La rotura en fragmentos no cortantes es su mayor garantía de seguridad en el día a día.
- Bares, restaurantes y locales. Soporta un uso mucho más intenso, con aperturas constantes y golpes de mobiliario, y protege a los clientes en caso de rotura.
Vidrio templado y calor: lo que conviene saber
El vidrio templado soporta sin problema el sol intenso y los cambios bruscos de temperatura, por lo que no se rompe por pasar del calor del mediodía a una tormenta. Pero hay que tener claro que el templado, por sí solo, no reduce el calor que entra en el espacio cerrado.
Para eso hay que sumarle sombra y ventilación, por ejemplo con un techo que se pueda abrir o unas pérgolas bioclimáticas de lamas orientables. Tienes más ideas en cómo aislar una terraza del calor.
Vidrio templado, la base de un buen cerramiento
Resistencia, seguridad y durabilidad explican por qué el vidrio templado está presente en casi todos los cerramientos de cristal. Pero el resultado depende de cómo se combine: el grosor adecuado, el tipo de vidrio en cada parte y una fabricación a medida para cada espacio.
En cada proyecto definimos contigo qué sistema y qué vidrio encajan mejor con tu terraza, ático, porche o local. Puedes solicitar tu presupuesto a medida sin compromiso.




